Papá, mamá y todos los hermanitos habían ido a ver la comedia; Anita y su padrino quedaron solos en casa. - También nosotros tendremos nuestra comedia - dijo el padrino -. Manos a la obra. - Pero no tenemos teatro - replicó la pequeña Anita -, ni nadie que haga de cómico. Mi vieja muñeca es demasiado fea, y no quiero que se arrugue el vestido de la nueva. - Cómicos siempre hay, si nos contentamos con lo que tenemos - dijo el padrino -. Ante todo vamos a construir el ...
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