La pareja de enamorados (Trompo y pelota)

La pareja de enamorados (Trompo y pelota)

Un trompo y una pelota yacían juntos en una caja, entre otros diversos juguetes, y el trompo dijo a la pelota: - ¿Por qué no nos hacemos novios, puesto que vivimos juntos en la caja? Pero la pelota, que estaba cubierta de un bello tafilete y presumía como una encopetada señorita, ni se dignó contestarle. Al día siguiente vino el niño propietario de los juguetes, y se le ocurrió pintar el trompo de rojo y amarillo y clavar un clavo de latón en su centro. El trompo resultaba verdaderamente espléndido cuando giraba. - ¡Míreme! -dijo a la pelota-. ¿Qué me dice ahora? ¿Quiere que seamos novios? Somos el uno para el otro. Usted salta y yo bailo. ¿Puede haber una pareja más feliz? - ¿Usted cree? -dijo la pelota con ironía-. Seguramente ignora que mi padre y mi madre fueron zapatillas de tafilete, y que mi cuerpo es de corcho español. - Sí, pero yo soy de madera de caoba -respondió la peonza- y el propio alcalde fue quien me torneó. Tiene un torno y se divirtió mucho haciéndome. - ¿Es cierto lo que dice? -preguntó la pelota. - ¡Qué jamás reciba un latigazo si miento! -respondió el trompo. - Desde luego, sabe usted hacerse valer -dijo la pelota-; pero no es p
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